Hace pocos días empezamos un nuevo año y a su vez, nuevos retos. En nuestra vida profesional o de estudiante, siempre tendremos objetivos que cumplir. Es por eso que desde que los hijos son pequeños, la mejor manera de motivarlos a que elaboren metas u objetivos y sobre todo a cumplirlos, es hablando con ellos y enseñarles con pequeños ejemplos. La tarea que todo padre tiene, es la de guiar o ayudar a que los hijos enfrenten diferentes retos que se presenten en su día a día y así obtengan las herramientas necesarias para poder encontrar la solución a posibles problemas en su futuro. En esta ocasión, la familia EducaMundo, les ofrece diferentes consejos con los que queremos ayudar en su aprendizaje sobre cómo encarar estos momentos. A continuación, iremos detallando ciertos puntos que se deben tener en cuenta:
Autocontrol: Antes de poder alcanzar diferentes metas u objetivos, es necesario afrontar ciertos retos que van apareciendo a lo largo de nuestra vida desde que somos niños. Cuando se trata de un pequeño, existe el problema de tener que esperar para lograr este objetivo y es aquí cuando la impaciencia se hace presente. Es en este momento en donde el autocontrol debe ser el primer paso para poder frenar esta situación y así mantener la calma. Los padres deben enseñarles cómo conseguir que los más pequeños tengan ese autocontrol:
- Hacer ver que los niños tienen el control sobre la situación. Hay que permitir que ellos decidan sobre cuál es el siguiente paso a dar para conseguir el objetivo, sabiendo que puede tardar en lograrlo, pero ellos deben ser los que decidan la estrategia para alcanzarlo.
- Valorar alternativas. Debemos tener claro que la vida no siempre concede lo que cada persona quiere, pero tenemos que seguir adelante. Para ello no hay nada mejor que estudiar otras alternativas que puedan transformarse en nuevas metas.
El papel del ‘NO’: Todos los padres hacen lo posible para que su hijo deje a un lado el disgusto o tristeza, y la frustración es una vía para que el pequeño tenga estos sentimientos. Es por eso que muchas mamás o papás, optan por hacerle fácil el camino a los niños y adelantar la meta que están buscando. A simple vista, esto es un gran error porque en futuras decisiones y objetivos, les costará resolver ciertos problemas.
Cuando los más pequeños acudan a sus padres para conseguir algo de forma rápida, los adultos deben estar preparados con la respuesta. Los profesionales siempre recomiendan que hay que estar preparados con un argumento corto y preciso para lo que ellos llaman «solicitud de justificación», es decir, explicar el motivo del «no».
Negociación: Los padres son los encargados de negociar con los niños, todo el esfuerzo previo que deben afrontar antes de conseguir la recompensa:
- Antes de negociar, se debe aprovechar las circunstancias para equilibrar los deseos y las obligaciones. La motivación a los más pequeños sin imponer nada tiene que estar presente, haciendo ver que tienen que afrontar una prueba y que esto les será beneficioso.
- Durante la negociación, los niños son quienes asumen el control. Deben ser quienes decidan qué hacer para conseguir sus objetivos y durante esta fase los padres son los que dejan claro a sus hijos que si no respetan lo pactado, no habrá resultado positivo.
- Después, los padres deben cumplir lo pactado con sus hijos y conceder aquello que se negoció. Así los niños podrán ver que enfrentarse a los retos con esfuerzo, les permitirá ser capaces de conseguir todo aquello que deseaban. Esto en realidad sirve como herramienta clave para su toma de decisiones.
Reconocer las virtudes de los hijos mejora su autoestima: Es muy importante reconocer y decirles a los niños cuáles son sus virtudes. No es necesario que sea el mejor en alguna materia, puede ser el mejor en arte, o en lo que a él/ella le guste más. Tengamos presente que lo emocional será lo que defina a una persona en un gran porcentaje. Así que el pequeño tendrá que desarrollar aquello que realmente le motive.
Respetar la individualidad de los hijos y su espacio personal: Los niños necesitan su propio espacio para que puedan tener un desarrollo sano. Recordemos que los padres también tienen la obligación de apoyar a los hijos y darles las herramientas necesarias para que puedan experimentar diferentes desafíos, afrontarlos y si se equivocan, en la siguiente ocasión lo hagan mejor. De este modo los pequeños encontrarán la motivación suficiente para ver cómo ellos mismos son capaces de conseguir lo que se proponga.
Prepare a los niños para enfrentarse a situaciones difíciles: En la actualidad,muchas familias seguirán diferentes reglas para hacer sus actividades en medio de la pandemia que aún no termina, lo que producirá momentos incómodos tanto para los niños como para los padres. Anticiparse a diferentes situaciones que podrían ser inseguras y trabajar con los niños en maneras de reaccionar a ellas, puede ayudarlos a sentirse más cómodos y tomar mejores decisiones cuando llegue el momento. Uno de los ejemplos que más se hace presente, es el de mantener distancia con sus amiguitos y familiares, o cuando se debe estar con mascarilla puesta en diferentes lugares.
