Todo hábito comienza en casa. Es por eso que es muy importante crear rutinas alimenticias que sean duraderas. Además, queremos hacer hincapié en el rol de los padres, ya que son los encargados de dar el ejemplo a toda la familia, estableciendo costumbres desde la infancia de sus hijos. Es aquí donde se puede enseñar o diferenciar una alimentación saludable y una nada saludable. Es muy probable que todas estas rutinas y costumbres se mantengan durante toda su vida.
Hoy queremos resaltar que el hecho de comer todos juntos en la mesa, es el inicio de una gran rutina, porque es donde se desarrollarán lazos más cercanos entre padres e hijos. Aquí te compartiremos algunos tips para que tengas en cuenta al momento de crear nuevos hábitos en familia.
1. Darle importancia al desayuno, convirtiéndola en la comida más importante del día
Por más apresurados que nos encontremos en la mañana, no debemos omitir el desayuno y es necesario establecer un horario dada la importancia que tiene consumir un buen desayuno, sobre todo para los niños. Además, podemos aprovechar el desayuno para incentivar el consumo de lácteos, cereales, jugos o yogurt.
2. Comparte la mesa en familia cada vez que sea posible
Sabemos que por temas de trabajo y estudios, es difícil que todos coincidan en la mesa, pero siempre es bueno intentarlo o fijar algún horario en el que todos coman juntos. Si se acostumbra a los pequeños a establecer un horario, van a tener presente que es un momento importante y es donde podemos mostrar la preferencia de alimentos saludables, ya sean frutas o verduras, y menos ingesta de alimentos procesados o grasos.
3. Eduquemos siempre con el ejemplo
Los hijos suelen imitar muchas cosas de los padres, entonces si deseas que tu familia tenga un hábito de alimentación saludable, deberás mostrarles como lo haces tú.
Recuerda que serás su más grande ejemplo, cuando ellos tomen decisiones respecto a sus costumbres y rutinas diarias, ya que irán poniendo en práctica todo lo que han observado a lo largo de su crecimiento. Es por eso que debes tener claro que eres su guía.
Ayúdalos a reemplazar los snacks comunes por ensaladas de frutas, e incluso colocando pedazos de zanahoria o apio en las loncheras en el caso de los niños, de esta manera evitarán consumir azúcares añadidos.
4. Preparen los alimentos en familia
El hecho de preparar alguna receta, puede convertirse en un tiempo ameno y alegre donde toda la familia participe. También pueden elegir lo que más les gusta dentro de los parámetros de alimentos saludables que hayan establecido.
5. Tratar de comer más en casa y menos en la calle
Es muy importante evitar que los niños se acostumbren a comer en los ‘fast-foods’ u otro lugares de comida chatarra. Esto no quiere decir que no puedan ir a restaurantes o comer una hamburguesa en su vida. Saber controlar y tener presente lo saludable por encima de cualquier otra comida, es indispensable para lograr un buen hábito que perdure.
6. Incluir el agua como bebida principal
El consumo de bebidas azucaradas, o refrescos son muy perjudiciales para la salud, por esa razón se debe priorizar el consumo del agua en los alimentos, ya que el agua no es solo para refrescar o acompañar las comidas, sino que es parte fundamental para mantener hidratada a tu familia.
7. Hacer deporte constantemente
Un hábito saludable de alimentación incluye realizar actividad física. Hacer ejercicios de manera constante hará que lleves un estilo de vida más saludable, como también disminuir el riesgo de enfermedades como la obesidad, la diabetes, entre otros.
Compartir en familia es un buen plan, así que desde este momento puedes ir pensando qué receta preparar juntos y que día salir a pasear en bicicleta o jugar fútbol.
